

Ayer acompañamos al CERMI Castilla y León en la celebración de su 25 aniversario, un acto institucional que ha tenido lugar en el Consejo Económico y Social de Castilla y León y que ha servido para poner en valor la fuerza del movimiento asociativo y su papel como motor de cambio en la vida de las personas con discapacidad y sus familias.
Esta conmemoración continúa la manifestación celebrada el pasado 25 de octubre, donde cerca de 600 personas ocuparon las calles de Valladolid para recordar que la discapacidad tiene una voz que debe ser escuchada.
La jornada comenzó con el reconocimiento al CERMI como interlocutor imprescindible en la defensa de derechos y en la construcción de políticas públicas que afectan a la vida de miles de personas. Desde ASPACE Castilla y León compartimos este mensaje, porque sabemos que cada avance en la ley se traduce en apoyos reales, en autonomía y en oportunidades para quienes conviven con una discapacidad como la parálisis cerebral.
Una Constitución que ahora escucha a la discapacidad
Uno de los momentos más simbólicos del acto ha sido la lectura del reformado artículo 49 de la Constitución Española. Escucharlo de voz de Enrique Cabero, presidente del CESCyL, ha puesto sobre la mesa lo que tantas familias y entidades venimos defendiendo: que la discapacidad no es un asunto asistencial, sino de derechos, de autonomía, de accesibilidad universal.
A continuación, intervino Rodrigo Nieto, concejal de Personas Mayores, Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Valladolid, quien subrayó la función del CERMI como “correa de gestión” entre las necesidades del colectivo y las administraciones, capaz de convertir las demandas de las personas con discapacidad en leyes “que den pasos de gigante en políticas públicas”. Desde ASPACE compartimos esta visión: solo cuando la reivindicación se convierte en norma, los derechos dejan de ser intenciones y se transforman en oportunidades reales.
Más convivencia, más participación, más futuro
En la mesa redonda “De la inclusión a la convivencia” se puso de manifiesto algo que en ASPACE vemos a diario: la inclusión avanza cuando las entidades, las familias y las personas con discapacidad participamos en las decisiones públicas. El CERMI fue, es y debe seguir siendo ese puente que convierte necesidades en derechos.
Se señaló también el reto de seguir eliminando barreras en un territorio tan extenso como Castilla y León, donde la accesibilidad y el apoyo a la autonomía personal siguen siendo claves para garantizar igualdad de oportunidades en cualquier municipio.
La consejera de Educación de la Junta de Castilla y León, Rocío Lucas, clausuró el acto reafirmando el compromiso autonómico con una educación basada en la equidad. Destacó que el valor del sistema educativo no se mide solo por sus resultados, sino por su capacidad para llegar a todos los alumnos y atender sus necesidades.
25 años que también son parte del camino de ASPACE
En sus dos décadas y media de trayectoria, el CERMI Castilla y León se ha consolidado como agente clave en la elaboración de leyes que han marcado un antes y un después en accesibilidad, igualdad, autonomía personal y participación social. Entre estas normas destacan la Ley de Igualdad de Oportunidades, la Ley de Apoyo al Proyecto de Vida o la regulación de la asistencia personal, así como la incorporación efectiva de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
El CERMI CyL representa actualmente a cerca de 250.000 personas con discapacidad y sus familias, entre ellas las de la Federación ASPACE Castilla y León, que celebra este aniversario como parte activa del movimiento que ha impulsado estos avances.
Celebramos 25 años de trabajo conjunto, de reivindicación y diálogo, de leyes que han cambiado vidas y de la defensa de algo tan fundamental como el derecho a elegir cómo queremos vivir. Y hoy renovamos nuestro compromiso: seguir construyendo, desde la unidad del movimiento asociativo, una sociedad donde convivir en igualdad no sea un objetivo, sino una realidad cotidiana.



